 Programa de Educación Vial “Mi Ciudad, Tu Ciudad”
Talentos para la Vida desarrolla este Programa con el objetivo de llevar a cabo una acción concientizadora en las Instituciones Educativas, acerca de la importancia que reviste mejorar la Educación Vial, en el marco del conocimiento por parte de los niños y jóvenes, del conjunto de pautas que rigen el sistema de la movilidad urbana.
A través de fichas diseñadas específicamente para cada nivel educativo, y guiados por los docentes a través del trabajo en el aula, los alumnos van adquiriendo conocimientos acorde a su edad en lo que hace a la seguridad vial (ej.: cómo se debe circular por las aceras, como se deben cruzar las calles, como se deben utilizar el transporte público, como también las normas básicas de conducción de bicicletas y automóviles, la importancia de incorporar el uso del cinturón de seguridad y el cumplimiento de las señales indicativas entre otros).
Se busca focalizar el Programa sobre los niños y jóvenes participantes, para que propicien el diálogo en los hogares, con el fin de mejorar nuestra convivencia, partir de la incorporación de hábitos de respeto y responsabilidad. |
¿WINDSURFISTAS O PUMAS?
El cruel asesinato en Valentín Alsina de uno de los trabajadores de Andreani - empresa Miembro de Honor de Talentos para la Vida - muy querido por su familia, amigos y vecinos, nos obliga a preguntarnos en nuestro dolor: ¿Hacia dónde va la Argentina si seguimos así?
Nos hemos vuelto expertos en tomar nuestra tabla de windsurf para practicar el gran deporte nacional: mantenernos a flote. Mientras estemos bien económicamente el otro no existe: Yo, argentino. No registramos la importancia de nuestra responsabilidad para trabajar por el otro en el hoy formando parte de un equipo. Si los Pumas no se hubieran comprometido a trabajar en equipo en el hoy, no hubieran llegado nunca al podio en el mañana.
Más individualista/egoísta/windsurfista es nuestra sociedad, más “cómplices” somos de los tiburones que llegaron a nuestra tranquila bahía. Promueven la cultura de la muerte (violencia, alcohol, drogas). Como en una especie de rito siniestro, a los pocos días de llorar la sangre derramada, tomamos de vuelta nuestra tabla de windsurf y nos evadimos de la realidad, pensando que los tiburones a nosotros no nos van a comer porque para eso están los “guardavidas”. Los guardavidas no están… también practican windsurf. Ignoramos la fuerza que tendríamos si trabajáramos en equipo. |