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Es deseable que los docentes valoren los diferentes estilos de aprendizaje de cada uno y que utilice métodos y materiales que se adapten a todas las fortalezas de los alumnos. Además, es importante que los niños descubran que existen diversas maneras de aprender.
La teoría de las inteligencias múltiples y el conocimiento de los estilos de aprendizaje constituyen un gran aporte para que los docentes puedan transformar las actividades en el aula. Esta teoría nos brinda un marco de trabajo efectivo, una manera de pensar la enseñanza y entender a los alumnos, pero no debe transformarse en una fórmula rígida para toda la enseñanza.
Si comenzamos por concebir el ambiente físico en donde se enseña y se aprende como un espacio de intervenciones didácticas en el que pueda respetarse y promoverse la individualidad de los alumnos y la valoración de la producción en el aprendizaje, es más probable que todos puedan tener éxito en el aula.
Algunas puntas para la tarea en el aula
- Exhibir los trabajos de todos los alumnos. Si el espacio lo permite, se pueden escribir los nombres de los alumnos en cartones pequeños y luego colocarlos en forma permanente en el panel para exponer los trabajos de los chicos.
- Renovar periódicamente las producciones de los niños. Evitar exposiciones prolongadas porque así se impide que la pared se convierta en un espacio vivo.
- Otra opción es que cada alumno elija la producción que desea exhibir semanalmente y la coloque en el panel general (sobre su nombre). Puede enriquecerse esta actividad con una explicación oral o escrita de las razones que llevaron al alumno a seleccionar esos trabajos.
- Cuando se realizan actividades con los padres, las paredes pueden utilizarse para que ellos realicen comentarios o escriban mensajes para sus hijos.
- El espacio puede convertirse en una herramienta del docente para fortalecer las habilidades individuales de sus alumnos. Algunos tendrán mayores fortalezas en unas áreas sí y en otras no, o en algunas estrategias y no en otras. Por esta razón, se sugiere colocar en las paredes o en los paneles, producciones de diferentes áreas. Es importante que todas las producciones tengan espacio en la pared o en el panel, que sean tan valoradas las producciones escritas, como los razonamientos matemáticos, o las producciones artísticas.
- Las paredes pueden ser un medio para que el docente promueva en el grupo total la valorización de las producciones y las habilidades individuales.
- Es deseable que las paredes del aula constituyan un espacio de toma de decisiones por parte de los alumnos, de manera que puedan participar más activamente en su aprendizaje.
- Recordar que una actitud cordial y respetuosa hacia lo que el alumno ha pensado o ha expresado, favorece la productividad. A los chicos siempre les gusta ver sus trabajos en exposición.
- Recordar que no hay dos niños iguales, que cada uno trae sus propias experiencias, actitudes, habilidades y estilos de aprendizaje.
El clima creado por el docente
en el aula al ofrecer a los chicos
un espacio de expresión y, a su
vez, el hecho de ver expuestos
sus trabajos, estimula y alienta
la creatividad de los niños,
gracias a lo cual sienten que son valorados y que se reconoce el
esfuerzo que realizan y comparten con el resto de la
comunidad educativa.
Para finalizar
Permitir que los chicos participen en la organización del ambiente, tanto en la disposición física como en la decoración, constituye un buen camino hacia la construcción del sentido de responsabilidad y de pertenencia.
Por eso, es importante que los maestros alienten a los alumnos a participar en decisiones acerca de dónde guardar los materiales, la disposición del mobiliario, los responsables de las tareas del aula, la selección de los trabajos individuales y grupales, etcétera.
Los chicos pueden ayudar, también, a identificar los objetos y materiales dentro del aula, a seleccionar y crear imágenes para los paneles, a construir murales como calendarios de cumpleaños, gráficos visuales, láminas con letras, palabras y gráficos con historias.
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Para ampliar la información sobre este tema:
Augustowsky, Gabriela.”¿Qué dicen las paredes?”, en El Monitor de la educación. Revista del Ministerio de Educación de la Nación. Buenos Aires, noviembre 2001 - año 2, Nº 4.
Gvirtz, Silvina, Palamidessi; Mariano: El ABC de la tarea docente: currículo y enseñanza. Buenos Aires, Aique, 2002.
Lowenfeld, Víctor, y otros. Desarrollo de la capacidad creadora: Buenos Aires, Kapelusz, 1980.
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